Estaba en el baño de un mall cuando escucho a una gringa decir 'Cata, pourr quei en Chilei lous bañous nou tienen ganchous parra coulgarr las carrterras'...efectivamente al mirar mi baño tomé conciencia que alguna vez había existido un gancho, pero sólo quedaban dos tristes hoyos como ojos güeros de jilguero acosado, que porsupuesto eran cero aporte. A partir de ese día, los ganchos de los baños de uso público (se lee más elegante que baños públicos ¿o no?) llamaron mi atención y descubrí que en la mayoría de los lugares, hay evidencia de que los ganchos alguna vez existieron pero ya no existen. En otros hay ganchos preciosos, de diseño, lugar y altura más que adecuadas. Un día fui al Easy y descubrí una variedad increíble, de todos los precios y las formas. Los más baratos: unos bien simples y comunes a $ 590. (Paso el dato a quienes tengan los baños de uso público sin ganchos, así los turistas que nos visitan no preguntan lo que la gringa a la desconocida 'Cata') Recordé también un cuento que escribí hace un tiempo 'El gancho y el sillón floreado', pero eso no es relevante, lo que sí lo es, es que alguna vez me pasó que el gancho detrás de la puerta del baño se volvió un símbolo importante en la relación de pareja. Vivir con alguien y tener UN sólo gancho es algo extraño. ¿Por qué no dos? Uno para él y otro para mí. La pareja en su máxima expresión 'ganchística' de la cotideaneidad. Uno al lado del otro. 1+1= 2. Pero nunca hubo DOS, esa era la razón. Mish! Miren todo lo que hizo en mi cabeza la frasecita de la gringa en el baño del mall....
lunes, 12 de febrero de 2007
lunes, 5 de febrero de 2007
Caída Libre / Otro sueño hecho realidad

Es cierto que los sueños no siempre ocurren de la manera o en el momento que uno quisiera pero la buena noticia es que ¡suceden! y la vida es sabia en dártelos cuando menos los esperas y muchas veces, cuando estás preparada para recibirlos. Aquí, una muestra: En el 2004.
¡Me tiré al final! ¡Espectacular! en realidad no te lo pueden contar porque es increíble. Todo lo preliminar; ponerse el equipo, las amarras, el casco, las gafas, como te tiran pá arriba pá sacarte el susto...es muy entretenido y sobretodo motivador, dan ganas de ya estar arriba lista para la acción.Cuando te subes al avión (que es una carcacha horrorosa) ya te entra un poco de julepe. Es super chico, cabemos tres más el piloto que de piloto no tiene ni facha. Top Gun nada que ver aquí. Me entregaron un altímetro para ponerme en la muñeca izquierda y de 0 teníamos q llegar a 7 (o sea 7 mil metros)Esa parte es un poco latera, la espera. Al despegar ves como te vas alejando de la tierra, todo bien, la avioneta no tiene puerta así que entra todo el aire, y yo estaba sentada (en el suelo porque no tiene asientos) bien al lado de la puerta porque era la segunda en saltar.Cuando ya llegamos a 7, mi amigo me dice, ‘ya ahora estamos listos’. ¡A saltar! Había q hincarse, él detrás, me dice que tengo que poner mi pie en la rueda para afirmarme. Me entró el susto. Sentí el sonido de los ganchos metálicos (que estaba enganchando a los míos, los de mi traje) y me apretó con los cintos. ¡quedé como prieta! Le digo ‘René, tengo susto’, él se reía y me dijo, ‘es normal, Marisol, no te preocupes’. ‘es que tengo MUCHO susto....’ yo miraba mi pata en la ruedita. ‘Relájate, confía en mí y disfruta...’ me dice. En ese instante, el camarógrafo salta y se pone a filmar mi salida. Yo antes lo vi persignarse y esa cuestión me mató. Cuando la gente se persigna, me da un miedo…Pero bueno, dije, ya estoy aquí así que...me solté del avión, puse mis manos en el pecho y ¡fuera!.El coletazo del cuerpo con el aire te desestabiliza un poco, pero me agarré con las piernas como me habían dicho y abrí los brazos según las instrucciones anteriores. La sensación era ¡¡¡¡¡exquisita!!!!!No sientes la caída, es como si estuvieras suspendida en el aire. Ves todo con claridad como si no estuvieras cayendo. Es mágico, es maravilloso...Tiene mucho de irreal, un cuadro de Dalí en plena evolución...¡me encantó! Realmente una experiencia para no olvidarla ¡JAMáS!
jueves, 18 de enero de 2007
NO ESTAR EN EL SISTEMA
Les cuento que hoy acompañé a Santiago a mi hija que está en el proceso de ingreso a la universidad. Sus intereses van por el área de la Comunicación y la Creatividad. Bueno, la llamaron de una universidad para que diera un examen. Al llegar nos dijeron que este examen duraba aproximadamente dos horas. Ante esto, decidí ir a la Biblioteca de la universidad y aprovechar el tiempo leyendo algo interesante. Ésta quedaba en otra calle así que partí en su búsqueda. La encontré sin mayor dificultad a pesar que no tenía ningún letrero. Pero gran desilusión, me tocó un 'robot' que me repitió incansablemente que yo ' no estaba dentro del sistema' por lo que no me podía prestar ningún libro. Por más que le expliqué la situación, no hubo otra respuesta. ¿Pueden creerlo? No es que me diera las explicaciones que no podía, que eran las políticas de la universidad, no, sólo me repetía que yo 'no estaba dentro del sistema'. Fue tanto lo que intenté razonar con él, que mi imaginación (la que la mayoría de las veces actúa sin mi consentimiento) lo vió agotarse haciendo cortocircuito con mi tozudez y explotando en mil resortes, piezas y tornillos. Porsupuesto no fue así. Al final logré que entendiera mi intención: pasar el tiempo en un lugar donde pudiera sentarme y leer algo de interés. Eso significó un despertar de 'la máquina' y me dijo 'le puedo prestar el diario'; bueno, dije yo, algo es algo. Horror!!! Me pasa 'Las Últimas Noticias' (diario que usualmente leo en la peluquería junto a la Caras y Cosas) y más encima del día de ayer. Ah no, le dije, disculpe pero si me va a pasar el diario, por lo menos deme uno más interesante y del día. Me miró feo (lo entiendo) y me dijo 'arriba hay más'. Subí, y efectivamente habían tres diarios colgando: el Estrategia, Las Últimas Noticias, de hoy y El Mercurio (de Santiago, obvio). Saqué este último y me senté en una mesa. Ya tuve problemas en la primera página y después no había caso, no se podía leer ya que tenía una madera en el lomo que lo aprisionaba. Lo dejé en su lugar y bajé. Le dije '¿sabe? no puedo leer el diario porque está aprisionado con una madera y se pierde la cuarta parte de la página'. Su respuesta fue 'es que no se lo puedo sacar porque usted no está en el sistema'. ¡Plop!
Al final logré hablar con el ser humano dentro del robot, quien para librarse de mí (no tengo duda alguna) me mandó a tomar una micro hacia Providencia 'Usted se baja y al frente está el Café Literario y puede leer y tomarse un café'. Bueno, tan 'al frente al frente' no estaba. Estaba bastante más allá que 'al frente', pero el diarero, al que terminé comprándole unas revistas que no conocía y otra de Diseño que me encanta, me indicó cómo llegar. El lugar es muy lindo y acogedor. Ahí por lo menos me sentí 'dentro del sistema'. Interesante esto de estar dentro del sistema y no estar. Cuando uno quiere estar, no está; cuando uno NO quiere estar, está. Como cuando llaman a la casa cualquier día a cualquier hora (generalmente cuando uno está ocupada, descansando, almorzando, o cualquier 'ando') para ofrecer créditos, tarjetas, minutos extras, promociones varias...en fin. Así es el sistema no más. ¿Qué les parece? Ah, y a todo esto el famoso examen no duró dos horas, duró ¡más de 4!
Al final logré hablar con el ser humano dentro del robot, quien para librarse de mí (no tengo duda alguna) me mandó a tomar una micro hacia Providencia 'Usted se baja y al frente está el Café Literario y puede leer y tomarse un café'. Bueno, tan 'al frente al frente' no estaba. Estaba bastante más allá que 'al frente', pero el diarero, al que terminé comprándole unas revistas que no conocía y otra de Diseño que me encanta, me indicó cómo llegar. El lugar es muy lindo y acogedor. Ahí por lo menos me sentí 'dentro del sistema'. Interesante esto de estar dentro del sistema y no estar. Cuando uno quiere estar, no está; cuando uno NO quiere estar, está. Como cuando llaman a la casa cualquier día a cualquier hora (generalmente cuando uno está ocupada, descansando, almorzando, o cualquier 'ando') para ofrecer créditos, tarjetas, minutos extras, promociones varias...en fin. Así es el sistema no más. ¿Qué les parece? Ah, y a todo esto el famoso examen no duró dos horas, duró ¡más de 4!
sábado, 13 de enero de 2007
En el Smithsonian /
viernes, 12 de enero de 2007
Usa esta Puerta
Me dicen que cree una entrada, una entrada para entrar a este blog... o para que entres a este blog y leas algo. Bueno, por mientras te abro la puerta para que lo hagas, para que compartas este espacio conmigo, con mis cosas, con mis pensamientos, tal vez mis intereses o al menos si estás en él, algo tendrás que ver en mi vida.
Te agradezco tu visita y veamos qué podemos hacer con este lugar.
Te agradezco tu visita y veamos qué podemos hacer con este lugar.
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