sábado, 14 de abril de 2007

¿Qué queremos elegir y cómo?


Como me encanta leer, leo prácticamente de todo y eso me ayuda a conocer diversas visiones, pensamientos y emociones. Me acerca más a lo que quiero ser: librepensadora. Y hoy me quedo con esta pregunta-título de mi 'entrada' de hoy (en lenguaje de blog). Al vivir estamos en una constante elección, desde que amanecemos hasta que nos dormimos estamos minuto a minuto tomando opciones. nada nuevo ¿no? Pero algo que leí me hizo preguntarme ¿y cómo voy eligiendo estas opciones? ¿bajo qué parámetros, filosofía o inspiración me baso para ir en ese o en otro camino? Me dí cuenta que es bien poca la importancia que le damos a ese pequeño detalle: ser conscientes del fundamento que existe en nuestra elección. Me da la impresión que el 'piloto automático' está preparado para reaccionar la mayoría de las veces y me ha pasado que de pronto me doy cuenta que he tomado una elección sin pensar mayormente en ella, o en sus consecuencias; que en muchas oportunidades transitamos la vida no lo suficientemente fuertes y conectados con nuestra alma, con nuestro ser y he ahí que nos encontramos desarmonizados y confundidos en situaciones incomprensibles que nos llevan a preguntar ¿y qué hago yo aquí? ¿por qué me pasa ésto?. La respuesta es simple: no nos hemos escuchado lo suficiente para ser fiel a nosotras mismas, para escuchar la guía de nuestra alma. Les propongo algo: en esta semana escuchémonos conscientemente, dediquemos tiempo a sentir nuestra desconexión con las cosas, personas y situaciones que vivimos, para darnos cuenta en qué y cómo debemos realmente elegir para ser coherentes con lo que realmente somos y con lo que realmente queremos y elegir en consecuencia. ¡Me cuentan!

jueves, 5 de abril de 2007

Vivir tu propia experiencia


El título suena de perogrullo, 'obvio' me diría la Isi. Pero la verdad es que hay ocasiones en que es bien difícil mantenerse enfocada en uno...¿o no están de acuerdo?. Cuántas veces nos dicen que estamos equivocadas, que así no son las cosas, que las cosas son como 'ellos' las ven y las hacen, y más aún, te urgen a participar de SU experiencia mediante diversas formas: pueden amenazar con dejarte si sigues manteniendo tu posición; pueden obligar a que te mantengas en SU camino descalificándote e hiriendo tu autoestima; pueden molestarse y asignarte calificativos (o descalificativos) como egoísta, soberbia, llevada de tus ideas, o definitivamente recurrir a la manipulación emocional , entre muchas opciones. Y aunque te deshagas en conversaciones intentando exponer tus puntos de vista, esperando el respeto que merecen tus 'equivocaciones' (que no son otra cosa que tus visiones) porque al fin y al cabo son tuyas, no hay caso, se está vibrando de distinta manera. El tema es que si tú asumes que tu vida o tu mirada está equivocada porque no la estás expresando de la manera que ellos quieren, entonces estarás en una relación con SU experiencia, no la tuya propia. Y al final del día, al acostarte te podrías preguntar ¿de quién fue la experiencia de vida que viví hoy?. Y ahora me explico la cantidad de personas vacías que transitan la vida viviendo las vidas de otros y no las propias. Seamos valientes, atrevámonos a vivir nuestra propia y única experiencia!

martes, 27 de marzo de 2007

Sin Luz


Sí, ya sé...me he demorado en actualizar mi blog. He recibido quejas al respecto, pero esto de comenzar mi carrera de empresaria (palabra bastante grande estimo yo) no ha estado exento (a propósito ahora sé de facturas exentas) de miles de milésimas de detalles del sistema. Pueden leer algo de esto en las entradas antiguas de este blog. Pero, ya estoy aquí y les contaré que el fin de semana me fui de 'parranda' a la capital. Una parranda muy especial: un Taller de Filosofía y Meditación Sufí. No les voy a decir todas las cosas que me resonaron en este texto, me concentraré en una, que dice relación con el título de esta entrada: estar sin luz. El maestro sufí que daba este taller As Sayyed Nurjan decía que la ignorancia es como entrar en una pieza amoblada pero sin luz. A medida que caminamos en ella, chocamos con las cosas, nos tropezamos, nos golpeamos y probablemente todo eso nos enoje, nos angustie, nos irrite, nos deprima. Imagino caminar sin saber lo que hay en la habitación, sin saber sortear los muebles, sin ver. Prender la luz es prender la consciencia. Prender la consciencia es apagar la ignorancia. Apagar la ignorancia también nos da una inmensa responsabilidad: una vez que sabemos ya no podemos alegar que no sabíamos, y somos responsables de lo que hacemos, lo que decimos, lo que vemos y cómo actuamos.
Cada vez que abrimos nuestro conocimiento, alimentamos nuestra alma, le damos luz a nuestro espíritu. Estar atentas a las señales, dispuestas al aprendizaje que se nos da momento a momento es irle dando cada vez más watts a nuestra luz interior, para así no chocar con los muebles en una habitación sin luz.

martes, 13 de marzo de 2007

El viaje de mi amiga Xime


Hoy mi amiga Xime ha partido en un viaje. Es un viaje muy especial, porque dice relación con su búsqueda, su sueño y el seguir los impulsos de su alma. La conocí hace ya varios años y nunca me olvidaré que desde el primer momento, casi sus primeras palabras (no fueron 'agú'..nooo! pero casi...porque 'ahu' se le parece) se refirieron a su soñada Isla de Pascua. Todo giraba en torno a la Tapati, pehe koe? riva riva...Tongariki..Mata' toa...y sus ojos de largas pestañas se entornaban buscando en su mente imágenes y sensaciones. 'Yo sé que soy de allá' me decía. Muchas veces llegaba corriendo a contarme 'Soñé con la Isla!'. Y pasaron los años, tampoco tantos, pero los suficientes como para al mismo tiempo de sorprenderse, uno se alegrara de que ella decidiera emprender su sueño. (Tantos que dejamos inconclusos!!) Y hoy (ya debe haber llegado) estará envolviéndose en un manto insular, donde en el ombligo del mundo podrá vivir lo anhelado, rodeada de ese azul intenso del mar Pacífico, y del aroma dulce de las flores polinésicas y de los campos agrestes. Dicen que Hanga Roa está más ciudad y que los caballos ya no corren tan libres como alguna vez. Pero de seguro, Ovahe seguirá con su arena rosada y mar turquesa; del Rano Raraku emanará la magia en luna llena y mi amiga Xime buscará en su alma el lugar al que pertenece. ¡tremendo viaje interior! ¡Qué valiente tal coherencia! ¿No creen?... Y tú, Xime ¿pensaste que ibas a ser tema de mi blog?? Jaja!!

(Foto ilustrativa de mi amigo Marc Fasol)

martes, 6 de marzo de 2007

El (des) esperado Café


¿Se han fijado en la consabida frase 'pero juntémonos a un café' ? Ya sea que nos encontremos con alguien en la calle, hagamos un 'break' de repente entre tanto forward y se mencione en el email, o en la llamada por teléfono para el favor o la pregunta específica, el 'pero de todas maneras, juntémonos a un café', generalmente cae en un tiempo de 'espera'. Hay quienes ven en esta promesa 'del café' una oportunidad para ponerse al día, con quien hace tiempo no ven; otros piensan en que será el momento propicio para 'la' conversación tanto tiempo esperada; más de alguno creerá en lo que escucha y será el impulsor de la reunión en torno al 'café', muchos saben que ese café tiene pocas probabilidades de llegar, y da por sentado que 'café' nunca habrá.
Tomarse un café.... La idea es seductora, hay muchas variables que se dan en esa situación. El café puede ser corto o largo, puede ser de día o de tarde (en la noche..un delicioso Irish Coffee...mmm...). El café es cálido, si tenemos frío podemos abrazar la taza con nuestras manos y repartir ese calorcito por nuestro cuerpo (aunque sea sicológicamente); al tomarlo nos permite entornar nuestros ojos hacia el otro y hacer un guiño coqueto, o entregar una mirada significativa, quizás dar a entender una molestia o definitivamente... el vacío.
Ese esperado o des-esperado (de no esperar) café, en donde se pueden tejer miles de fantasías o ninguna, es parte de una cotideanidad no identificada, pero puedo jurar que más de uno (o todos) los que lean este escrito, han estado alguna vez en compás de 'espera', de un café (des) esperado.

lunes, 19 de febrero de 2007

Esos Viejos Pensamientos



Una nueva semana a veces trae nuevos pensamientos, pero en mi caso no. Encontré un cuaderno de viajes que solía escribir cada vez que me subía al avión y partía. Encontré que mucho de lo ahí escrito me había quedado en la piel, me resonaba en la vida pero se me había olvidado en la consciencia. Mis letras, esas de hace años, donde existían otras situaciones, donde habían otras lunas y otros soles me trajeron a la memoria las razones de mi hoy. Y así, no tengo nuevos pensamientos sino viejos que explican lo que en esas páginas escritas no tenía explicación. Es raro pensar en el pasado como parte de lo que eres en el presente, entendiendo que tu presente también incide en tu futuro. Al leer algo del pasado, como un diario de vida, escritos, cuentos o este cuaderno de viajes, es como si hicieras un viaje en el tiempo y entendieras. Esos viejos pensamientos han sido parte de la arquitectura de mi presente y como siempre, vuelan lejos y vuelven, cada vez que la vida quiere recordarme lo que he sido y quién soy.

lunes, 12 de febrero de 2007

El gancho en el baño


Estaba en el baño de un mall cuando escucho a una gringa decir 'Cata, pourr quei en Chilei lous bañous nou tienen ganchous parra coulgarr las carrterras'...efectivamente al mirar mi baño tomé conciencia que alguna vez había existido un gancho, pero sólo quedaban dos tristes hoyos como ojos güeros de jilguero acosado, que porsupuesto eran cero aporte. A partir de ese día, los ganchos de los baños de uso público (se lee más elegante que baños públicos ¿o no?) llamaron mi atención y descubrí que en la mayoría de los lugares, hay evidencia de que los ganchos alguna vez existieron pero ya no existen. En otros hay ganchos preciosos, de diseño, lugar y altura más que adecuadas. Un día fui al Easy y descubrí una variedad increíble, de todos los precios y las formas. Los más baratos: unos bien simples y comunes a $ 590. (Paso el dato a quienes tengan los baños de uso público sin ganchos, así los turistas que nos visitan no preguntan lo que la gringa a la desconocida 'Cata') Recordé también un cuento que escribí hace un tiempo 'El gancho y el sillón floreado', pero eso no es relevante, lo que sí lo es, es que alguna vez me pasó que el gancho detrás de la puerta del baño se volvió un símbolo importante en la relación de pareja. Vivir con alguien y tener UN sólo gancho es algo extraño. ¿Por qué no dos? Uno para él y otro para mí. La pareja en su máxima expresión 'ganchística' de la cotideaneidad. Uno al lado del otro. 1+1= 2. Pero nunca hubo DOS, esa era la razón. Mish! Miren todo lo que hizo en mi cabeza la frasecita de la gringa en el baño del mall....